
¿Alguna vez te has parado a mirar atentamente los fusilli, spaghetti o ghiottole? Estos y muchos más son los formatos trefilados en bronce.
Si lo hiciste, seguramente habrás notado que están un poco ásperos al tacto, porosos más exactamente. Seguramente habrás notado también que su color es amarillo pálido, el mismo color del trigo y, si te fijas bien, notarás que, a contraluz, es posible ver los granos gruesos de la sémola.
¿Sabes cuál es la causa de todo esto? El trefilado en bronce. Mediante este especial procedimiento la pasta toma forma, mientras que el bronce le proporciona esa porosidad única que captura el condimento.
El trefilado en bronce es una de las peculiaridades de la pasta De Cecco que pocos siguen utilizando. En De Cecco este trabajo es indispensable porque el objetivo principal es la calidad de la pasta y esto significa también utilizar trefiladoras en bronce.
Si, en cambio, nunca se te ocurrió observar la pasta De Cecco tan atentamente, ahora ya sabes porque nunca ha traicionado una salsa, dejándola en el fondo del plato.